House of the Spirits/Casa de los espíritus

by Isabel Allende (1984)

9/10

(Crítica en español primero. . . English review below)

Es un libro bastante impresionante aunque no plenamente cautivante. Allende utiliza una hermosa prosa alternativamente poética y sardónica. Los personajes y sus trayectos son inolvidables y el histórico conflicto político que está en el fondo de la historia le confiere al libro un peso importante que aplica a cualquier época. Es decir: es un clásico, así de sencillo.

Decidí leerlo despúes de haber leido Oral History de Lee Smith, otro libro que trata la cronología multi-generacional de una familia embrujada con fantasmas. Esto de Allende tenía un alcance mucho más amplio y significativo que aquél — se ocupaba de todo un país y su pueblo en cambio de una sola familia de un sólo cerrito en las montañas Apalaches. Por eso lo percibo como un libro mucho más importante, y en fin no tiene tanto en común con Oral History a parte de las occurrencias ocultas y vagamente mágicas que experimentaba la familia protagonista.

También me recuerda este libro — por razones probablemente obvias — de otros libros latinoamericanos: Cien años de soledad y La Fiesta del ChivoCien años por la misma cronología familiar y los mismos elementos mágicos, aunque el fundamento en hechos reales de Casa-espirítus lo distingue y lo lleva a niveles más allá que su compañero colombiano.

Y Fiesta del Chivo por el trágico final que cuenta todos los horrores de la dictaduría de Pinochet, uno de los episodios mas vergonzantes de la vergonzosa historia de los EE.UU.: cuando incitaron un golpe en contra de un democráticamente elegido presidente y resulta en miles de inocentes torturadas y masacradas. Es interesante que a pesar de este horror Allende mantiene el tono de su libro mucho más optimista en comparación con Vargas Llosa. . .

Me encantaron muchas partes del libro pero también fue muy largo para mantener mi atención. En lo que admito es puramente una cuestión de preferencia personal — y quizás vergonzante — Allende demora demasiado en relatar los acontecimientos, y llena a los interludios con descripciones floridas, detalles irrelevantes y de eventos poco significativos de personajes secundarios. Esto me hizo difícil mantener al ritmo y el ímpetu de la lectura, especialmente por ser en mi segunda idioma.

En este sentido prefiero a Vargas Llosa como escritor, que parece identificar más con los periodistas trabajando con datos y hechos en cambio de Allende quien es más poética. Pero también reconozco — con la ayuda de mi esposa latina — que es muy posible que yo deba esta preferencia a mi crianza gringa, con un lenguaje (el inglés) que valoriza más a la eficiencia y el destino que el propio camino.

No obstante, como ya dije en el principio, es un clásico que merece ser leído por todo el mundo, no sólo por los amantes de literatura latinoamericana. Me pasma que el libro se publicó durante la propia época del dictador que tan fuertemente critica. Sin considerar el resto de la obra de Allende, sólo con este libro Allende entra dentro del grupo de los grandes autores latinoamericanos: García Márquez, Vargas Llosa, Borges, y Cortázar, para mencionar algunos.

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Pretty damn impressive even though not fully captivating, Allende uses beautiful prose that’s alternately lyrical and sardonic. The characters and their arcs are unforgettable and the political conflict undergirding the second half confers upon the book an important weight that remains relevant across eras. Simply put: it’s a classic, and that’s all there is to it.

I decided to read this after having read Lee Smith’s Oral History, another book dealing with the multi-generational chronology of a family haunted by spirits. Allende’s had a much grander sweep — she dealt with an entire country and its people as opposed to one family on one little hilltop in the Appalachian mountains. That’s why this book feels so much more important than Smith’s, and in the end it doesn’t even have that much in common with Oral History apart from the occult and vaguely magical occurrences that the protagonist family experiences.

This book also reminds me — probably for obvious reasons — of other Latin American books like One Hundred Years of Solitude and The Feast of the Goat100 Years because of the same multi-generational chronology and the same magical elements, even though Allende’s basis in the political reality of the era distinguishes House/Spirits and raises it above its Colombian counterpart.

The Feast of the Goat similarity is due to Allende’s tragic finale that relates the unspeakable horrors of Pinochet’s dictatorship, one of the most shameful episodes in a long and shameful history of U.S. policy: when the CIA initiated a coup to overthrow a democratically elected president, resulting in thousands of innocent people tortured and slaughtered. It’s interesting that despite this horror Allende maintains a much more optimistic tone to her book than does Vargas Llosa. . .

So I loved much of the book but it also felt really long, too long to fully maintain my attention. In what I admit is a purely personal preference, and perhaps even a shameful one, Allende just takes too long to say whatever she has to say. She fills the interludes with florid descriptions, irrelevant details and insignificant events of minor characters. It made it difficult to keep rhythm and momentum going in my reading, especially given that I was doing it in my 2nd language.

In this sense I prefer Vargas Llosa, a writer who appears to identify more with the simple journalist who works with facts and data, rather than Allende who is more a poet. But I also recognize — with the help of my Latina wife — that it’s very possible that I owe this preference for straightforward writing to my gringo upbringing, with a language (English), that mostly values efficiency and destination over anything resembling a journey.

Nevertheless, as I said at the beginning this is a classic and it deserves to be read by everyone, not just lovers of Latino literature. It’s amazing and beautiful to me that this was published during the actual Pinochet era. Without considering the rest of Allende’s works, this one book is probably enough to elevate her into the ranks of the great Latin American authors: García Márquez, Vargas Llosa, Borges and Cortázar, to mention a few. . . Highly recommended.

 

For more info. . .

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